“Like two doomed ships that pass in storm we had crossed each other's way: but we made no sign, we said no word, we had no word to say.”
A los 17 mi papá me dijo que cuando cumpliera 18 años me iba a correr de la casa. Por lo tanto, más me valía aprender en ese año de confort el arte de vagar. Fueron 12 meses de duro entrenamiento: dormir en cajas, aprender a escoger la caja más íntegra como vivienda (una buena caja es mejor que una casa Geo), pero más importante es el hecho de cómo perder todo rasgo de dignidad humana.
Si usted está en la calle, vagando, y lleva dos, tres días apenas por ahí, empezará a sentir un conflicto interno entre la necesidad animal y la conciencia. Pero recuerde que ese pequeño dolor en el fondo del alma muere pronto. Sin embargo, si la necesidad animal es demasiado eminente, siga los siguientes pasos:
1.- ¡Déjese de fijar en su comida! Nada más trague, no importa qué sea, recuerde que el ùnico propósito de comer es seguir vivo. LA COMIDA NO ES UN PLACER, ES UNA NECESIDAD.
2.- El pudor es necesario (sé lo que está pensando: “soy un vago, me vale madres”). Sin embargo, existen dos razones esenciales para esta máxima: uno: la policía ya de por sí te odia, si te ve desnudo no vas a ganar su simpatía. Dos: la neta, hace un frío de la chingada por las noches. LAS CALLES NO SON UNA PASARELA, USAS LO QUE ENCUENTRAS.
3.- La orientación es esencial, usted no puede estar vagando por donde sea, especialmene si usted es nuevo en esto (y todavía se ve limpio y güerito). SE QUE NUNCA TE HAS SUBIDO, PERO USA EL METRO, TAMBIEN RECUERDA QUE LOS LETREROS DE LA CALLE DICEN EN DÓNDE SE ENCUENTRA USTED. Ejemplo: Av. Pacífico, Col. La candelaria Del. Coyoacán, y un simpático coyotito al lado.
4.-Lo más importante! Siempre, pero siempre hágase el loco. La locura es su mejor aliado, nunca lo olvide: los estereotipos no se mantienen solos. La locura es esencial para su sobrevivencia. -¿Por qué?-, usted preguntará, la respuesta es muy sencilla… ¿Has molestado a un loco, o te le has acercado? NO VERDAD.
La vida del vago es la vida del nómada. Es por esto que todos los sedentarios lo odian. Pero usted es libre (terriblemente marginal, pero libre). Ellos lo odian por su libertad, ellos lo odian por su libre vagar, por su simpleza de vida entre sus latas, gatos, y su fiel perro-lobo. En cambio, ellos tienen trabajo al cual ir, escuelas a las que deben atender, deudas que pagar, cosas que comprar, porque sin estas cosas son infelices. Pero usted, mi querido señor, bello Príncipe de la noche, Marqués de las latas y Rey del vino de tetrapack, usted no necesita nada de eso, usted es libre! Libre para reinar en su no-reino!
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